ENTREVISTA | LAS 8 PREGUNTAS CLAVE SOBRE CONFLICTO, PAZ Y ELECCIONES AL DIRECTOR DEL OBSERVATORIO PAZES

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Entrevista realizada por el periódico catalán Gara a propósito de las votaciones en Colombia y los efectos de la estigmatización contra liderazgos sociales y firmantes de paz.

Esta fuente presenta una entrevista con “Matías Aldecoa”, seudónimo de Luis Eliécer Rueda Vernaza, antiguo líder de las FARC-EP y hoy gerente de Observatorio Gestión de Conflictos y Construcción de Paz – Cobsepaz – y director del Observatorio PAZES, quien reflexiona sobre la difícil transición hacia la paz en Colombia.

El texto destaca la persistente estigmatización y la inseguridad que enfrentan quienes abandonaron las armas, señalando que cientos de firmantes del Acuerdo Final de Paz en 2016 han sido asesinados.

Aldecoa analiza el posible ascenso de la ultraderecha bajo la figura de Abelardo de la Espriella y critica la gestión del gobierno de Gustavo Petro respecto a la implementación de los tratados. Asimismo, la fuente aborda la pérdida de ideología en los grupos disidentes y cómo el control territorial de las economías ilegales amenaza la estabilidad democrática.

Foto y entradilla: Diario Gara.

¿Qué afectaciones de la estigmatización se mencionan en la entrevista contra personas firmantes del Acuerdo de Paz en Colombia?

La estigmatización ha tenido efectos profundos y multidimensionales en la vida de los firmantes de paz en Colombia, manifestándose como una forma de violencia simbólica y cultural que dificulta su transición a la vida civil.

De acuerdo con el testimonio de Matías Aldecoa en esta entrevista, los principales impactos son:

  • Barreras laborales y económicas: A pesar de haber dejado las armas hace una década, a los firmantes se les sigue viendo exclusivamente como “guerrilleros”. Esta percepción social genera que existan muy pocas opciones de empleo, lo que en algunos casos ha empujado a personas reincorporadas a dejarse captar por economías ilegales o grupos criminales ante la falta de alternativas de subsistencia.
  • Exclusión social y familiar: El estigma trasciende a las y los firmantes y afecta a sus familias. Aldecoa relata casos en el Putumayo donde la comunidad se opuso a que el transporte escolar recogiera a hijos o hijas de firmantes de paz, lo que evidencia una resistencia a la integración en el tejido comunitario.
  • Obstáculos a la participación política: La estigmatización limita su capacidad de actuar no solo como congresistas, sino también en asambleas y concejos, entre otros liderazgos territoriales. El miedo al señalamiento y a los ataques físicos ha provocado que programas clave, como la sustitución de cultivos ilícitos, queden paralizados porque las personas firmantes temen asumir roles de liderazgo en su implementación.
  • Inseguridad física y silenciamiento: Esta situación de señalamiento constante contribuye a un entorno donde los firmantes son vulnerables a la violencia directa. En la última década, 492 personas firmantes han sido asesinadas. Muchas de las que permanecen en los territorios están “prácticamente silenciadas”, confinadas por el miedo o amenazados por diversos grupos armados (disidencias, ELN o paramilitares) que buscan control territorial.

En resumen, la estigmatización actúa como un freno para la reincorporación política, social y económica, manteniendo a las personas firmantes en una situación de vulnerabilidad y exclusión que Aldecoa describe como una lucha que, a veces, resulta “más dura que la misma guerra”.

¿Qué efectos electorales tiene esta situación?

Según los testimonios de Matías Aldecoa, los grupos disidentes en Colombia influyen de manera significativa en el panorama electoral, beneficiando indirectamente a los sectores de la derecha y la ultraderecha. Esta situación se consolida mediante el control territorial, el repunte de la violencia y el fracaso percibido de las políticas de paz, factores que impulsan el discurso de la seguridad ciudadana y atraen el apoyo popular hacia candidatos que proponen políticas de “mano dura”.

Asimismo, existe una correlación geográfica entre la fuerte presencia de las disidencias de las FARC y el ELN con el éxito electoral de líderes opositores, un escenario agravado por la violencia directa, el confinamiento y el silenciamiento de las comunidades, líderes sociales y firmantes de paz, lo que fractura la participación democrática libre en las regiones y debilita el apoyo hacia la justicia transicional y el acuerdo de paz.

El diario publica este testimonio también en su pagina web NAIZ.

También puedes leer la versión impresas de la entrevista, a continuación:


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